📚 Publicado en 2009
📚 Género: Ensayo
📚 Dato: Un homenaje a todos los bibliófilos
«Nadie acabará con los libros» es una conversación inteligente,
honesta y profundamente cultural entre Umberto Eco y Jean-Claude Carrière,
guiada y editada por Jean-Philippe de Tonnac. Prepárese a sentir que está sentado en una sala amplísima, rodeado de incontables libros, mientras escucha a estos dos genios.
La charla va de la importancia histórica del libro y de cómo
nada nunca logrará reemplazarlo, así como no surgió hasta ahora algo que
reemplazara a la rueda, por ejemplo, puesto que, desde su creación, fue
concebida para que no exista algo que lo supere; existen y desde
entonces nos son fundamentales y necesarias.
Este libro está lleno de relatos personales y anécdotas
universales, historias sobre las grandes bibliotecas que fueron quemadas, coleccionistas
de libros deshonestos, idealistas que han querido acabar con la memoria
cultural de naciones enteras y la lucha irremediable del libro ante los grandes
peligros que no han conseguido acabaron con él ni con su papel como una extensión del hombre.
Todos los que amamos la lectura amaremos, definitivamente,
este ensayo, porque es una caricia al ego lector, un homenaje a quienes hemos
pasado gran parte de nuestras vidas con los ojos puestos en una página impresa.
La inteligencia y suspicacia con la que Eco y Carrière
desarrollan la conversación es profundamente admirable. Recuerdan datos
antiquísimos que seguramente leyeron en alguno de los miles de libros que tienen
en sus bibliotecas personales o de alguno que no leyeron, pero sobre el cual lo saben todo.
Mi parte favorita es, justamente, entender de grandes personajes
históricos, que ciertamente no solo no nos es posible leer todo lo que
queremos, sino que no somos culpables de tener en nuestras bibliotecas libros
que jamás leeremos; saber que, para Eco —un autor que reconozco como el más
grande exponente de la semiótica y a quien leí durante mi carrera universitaria—
es obvio que el lector almacene libros en cantidades ilegibles me ayuda a no
sentirme mal nunca más por tener un título abandonado que no he tenido tiempo (ni
ganas) de leer.
El libro terminó lleno de marcas y líneas. Frases increíbles
que me encantaría compartir pero que prefiero guardarme, para que sirva el
interés de invitación a leer esta magnífica conversación en oda al libro, la
lectura, la afición, la colección y la cultura.
La que sí no puedo dejar pasar es la frase que dijera Eco,
refiriéndose al hecho de leer para saber cosas, aunque estas no vayan a salvar
al mundo, pero que se aprenden y saben por el simple deseo de saber:
«(…) en ciertos casos, el hecho de saber algunas cosas de
memoria te da capacidades intelectivas superiores. Estoy absolutamente de
acuerdo en decir que la cultura no reside en saber la fecha exacta de la muerte
de Napoleón. Basta saber dónde encontrarla en tres minutos. Pero no hay duda de
que todo lo que sabemos de forma autónoma, incluida la fecha de la muerte de
Napoleón, el 5 de mayo de 1821, nos da cierta autonomía intelectual».
Este par se pasan toda su conversación recordando al lector la
importancia del conocimiento para la perseverancia de la cultura y el futuro
del saber. Aludiendo constantemente a la ignorancia y a cómo esta gobierna en
la actualidad, Jean-Claude le pregunta a Eco:
«J.-C.C.: ¿Cree que es importante de verdad saber?
U.E.: Creo que es fundamental.
J.-C.C.: ¿Qué la mayoría de las personas sepa el mayor
número de cosas posible?
U.E.: Que el mayor número de nuestros semejantes conozca el
pasado. Es el fundamento de toda cultura».
Y la única forma de conocer el pasado, aún el más remoto que
sobrevivió siglos de inquisición, traducciones y olvidos, es leyendo lo que
hombres, superados por el poder de la palabra, escribieron alguna vez para
todos nosotros, porque el libro «contiene una verdad que escapa a los hombres».
Terminado de leerl el 20/06/2021