Yo sé que todos no nos reímos de las mismas cosas, que el humor es como la belleza: guindan de la misma subjetividad. Personalmente soy más de humor negro, pero también sé reírme de cosas tontas.

Empiezo hablando de humor porque ayer vimos The Death of Stalin (2017), un film dirigido por Armando Iannucci y protagonizado por  Steve Buscemi, Simon Russell Beale, Jeffrey Tambor y Jason Isaacs (entre otros). La película es una de las mejores comedias satíricas que he visto. Y tal como su nombre lo anuncia, la historia gira en torno a la muerte del ex Secretario General del Partido Comunista de la Unión Soviética, quien gobernó sobre la URSS entre 1941 y 1953, el ascenso de su predecesor Mólotov, los excesos y las artimañas de Lavrenti Beriay, todo el complot ―cosas de políticos― de Nikita Jrushchov, que lo llevaría a gobernar la URSS entre 1958 y 1964.

Aunque la película hizo que no dejáramos por mucho tiempo la sala en silencio, con todo y el humor desbordante, no deja que seas ajeno a las atrocidades cometidas bajo el mandato de Stalin. Las muestras del abuso de poder son absurdas y en cada dos por tres ves una violación flagrante a los derechos humanos (asesinatos, torturas, arrestos, desapariciones). Es decir, el director te cuenta una realidad dura y difícil desde el humor… y le quedó magnífico.

Quizá no sea una película para todos los gustos. Yo no entendería a alguien que no se riera viéndola, pero imagino puede pasar. Puede que sea capaz de herir alguna susceptibilidad. Leí que fue vetada en Rusia (obvio y nada sorprendente). 

Por otra parte, Steve Buscemi está genial y Jason Isaacs añade la rudeza habitual. Del soundtrack ni idea, porque solamente escuché nuestras risas.

8,4★
Mi abuela murió 11 días antes de mi cumpleaños #8. La perdí siendo muy pequeña, pero tengo algunos recuerdos muy vívidos que atesoro muchísimo. Y este es uno de ellos, con el que me muero de risa:

Mi fruta favorita es la patilla, pero tenía la mala costumbre de tragarme las semillas. Y mi abuela siempre que me daba un pedazo de patilla me decía "pero acordate que no te podéis tragar las semillas porque una de esas semillitas un día te va a crecer en la barriga y se va a convertir en una patilla... Imaginate, ¿cómo te vamos a sacar esa patilla después? Te tendrían que operar y vos le tenéis miedo a las ampolletas. Escupilas mejor, mamita". Y me daba miedo y las escupía.

Hoy por hoy intento no tragarlas, porque así me acuerdo siempre de mi abuela y por miedo a que me crezca una patilla en la barriga de verdad.


Foto de Fabiola Ferrero (tomada de El País)
Tenemos realidades que superan con creces historias de ficción que nos han quitado alguna vez el aliento en la pantalla grande.

Cuando nos acercamos a realidades que nos hablan de gente como nosotros, con problemas, aunque inhumanos, normalizados dentro de nuestra sociedad, nos hacemos ajenos porque estamos “cansados” de las “repeticiones”. ¿En qué nos convierte eso?

Nos sorprendemos y descorazonamos por terremotos y crisis humanitarias en el extranjero, por tiroteos en colegios del norte, en la hambruna y enfermedades africanas, en la tiranía y represión coreanas, ¿pero no vivimos lo mismo aquí?, ¿por qué nos es ajena nuestra realidad? Como siempre, mucho tienen que ver los medios de comunicación, que se la pasan callando historias, y algo de culpa tenemos nosotros, que no escuchamos ni miramos lo suficiente, que escogemos no prestar atención.

Una mujer con osteoporosis hace una fila de supermercado para dar algo de comer a sus nietos, mientras ella ya cumplió 24 horas sin comer nada. Una mujer con cáncer de estómago se siente preocupada por el almuerzo que no tiene para sus dos hijos; hace 3 meses que no recibe tratamiento para su enfermedad, pero esto no es su prioridad, porque al final no hay algo que ella pueda hacer para solventarlo.

Otra mujer tiene 2 hijas, una de ellas ―la menor― tiene epilepsia. Hace 1 mes no toma su medicamento, por lo que sufre convulsiones pasivas a diario y no duerme por las noches. La madre no consigue la medicación y también le cuesta conseguir comida.

2 señores mayores en una fila siguen esperando incansables que les dejen ingresar a un supermercado a comprar los 2 productos regulados que están vendiendo. Aunque ya les pidieron que se fueran, permanecen allí. Si se van pierden toda esperanza de tener algo para comer ese día.

En un centro de atención médica las enfermeras cuentan que atienden a los pacientes en la emergencia “con las uñas”, porque implementos no hay. Ni siquiera solución para diluir medicamentos básicos (que tampoco hay) ni sueros.

Todas estas historias son venezolanas. Las escuchamos en una mañana, recorriendo Guarenas-Guatire.

Se escuchan también en el metro, en las filas, de la boca de terceros. Pero no prestamos atención, no nos gusta esta realidad porque habla de nuestra miseria.

Pero es nuestra y mientras más la ignoremos, más tardaremos en superarla.


Nota del 16 de febrero de 2016
Escrita luego de una investigación de campo sobre crisis en Venezuela

Notas sueltas (1)

by on 28.2.18
Foto de Fabiola Ferrero (tomada de El País) Tenemos realidades que superan con creces historias de ficción que nos han quitado alguna v...

Roman J. Israel, Esq. (2017)
La primera película que vimos en este fin de semana largo, dirigida por Dan Gilroy (Nightcrawle) y protagonizada por Denzel Washintgon y Colin Farrell. Es la historia de un abogado con una trayectoria llena de experiencia y activismo por los derechos civiles, acostumbrado a estar detrás de las cortinas pero también a defender sus ideales sin importar qué.

Sin embargo, su vida da un giro en un momento de necesidad y decepción. Sufre uno de esos cambios que ponen en peligro nuestras creencias. Lo que más me gustó del film fue el retrato de cómo puede afectarnos absolutamente la vida el desprendernos de nuestros valores, el cambiar ―por más breve que sea el instante― lo que somos, lo que creemos con firmeza y dejar de hacer el bien para lucrarnos. 7,4★


The Pirates of Somalia (2017)
Un film de esos cuyos temas son incómodos para algunos pero necesarios para al menos acercarnos a alguna verdad. Nos muestra un poco de realidad con respecto a los grupos somalíes dedicados a la piratería y la historia real de Jay Bahadur, el primer hombre en acercarse tanto al tema, directo desde el país africano, viviendo por meses cerca de los piratas y llegando donde ningún reportero había llegado.

La trama de esta película se cruza, en un punto, con Capitán Phillips (2013), además que cuenta también con la excelente actuación de Barkhad Abdi ―recordarán que en Capitán Phillips era el pirata a cargo de la toma del barco, pero en esta ocasión está del lado “correcto” de la historia―, protagonizada por Evan Peters (el Quicksilver de X-Men) y el inmortal Al Pacino.

Una cinta interesante e ilustrativa. 7★


Downsizing (2017)
No es una excelente película, está lejos de serlo. Pero también está lejos de ser mala. No es una mega producción, no tiene buen soundtrack ni buen montaje. Los efectos se podrían tomar en cuenta, pero no son nada del otro mundo. Sin embargo, me capturó. Todo el tema del medioambiente, la idea de reducirlo todo pero a la vez la controversia de cómo puede afectar a la economía, los pro y contras, me gustó. Del reparto 0 quejas, a pesar de que la aparición de Kristen Wiig (entre mis comediantes favoritas) es brevísima. Matt Damon está genial, pero Christoph Waltz, como es usual, le da un toque mágico al film con su papel. Además, la interpretación de Hong Chau (a quien veo por primera vez) es estupenda y su personaje, para mí, es el más importante de la cinta. Una buena peli para ver en familia un domingo por la tarde. 6,5 ★


Three Billboards Outside Ebbing, Missouri (2017)
Sobre esta película hay mucho para decir, pero optaré por ser breve. Francés McDormand interpreta ―magistralmente― a Mildred, una madre que busca justicia, cuya historia la ha convertido en una mujer tosca, dura, que a ratos puede parecer insensible del todo. Woody Harrelson encarna a Willoughby, un policía con buenas intenciones, enfermo y comprensivo que le da un tono demasiado crudo a la trama. Mientras que Sam Rockwell, Dixon, aporta violencia, insensatez y un tanto de locura al film más crudo y real que he visto en lo que va de año.

Para mí se destaca sobre el resto por, primero que nada, el guión. Vemos un drama, de eso no hay duda, pero también una comedia ―demasiado― negra. La búsqueda de justicia puede parecer a ratos excesiva y errónea pero siempre comprensible, mientras que tenemos una visión del lado oscuro de esa búsqueda, las consecuencias, las crueldades, lo realmente difícil.

También hay que destacar la trama, temas totalmente vigentes en una producción que no teme mostrar la peor cara de la violencia de género y la impunidad de los perpetradores.

No esperen de esto un final cerrado ni poder predecir lo que va a pasar, porque no van a poder. Lo que sí van a tener es 3 personajes principales que en 2 horas crecen, cambian, luchan, sufren y se encuentran, con violencia, agresividad y crudeza, pero se encuentran.

Aunque la película no está basada en hechos reales, el director admitió que la idea nació hace muchos años, cuando vio unas vallas en la carretera, donde un padre denunciaba que su hija había sido asesinada por su ex esposo y que la policía seguía sin resolver el caso. El padre ha mantenido los anuncios por más de 25 años. Clic para leer la historia.

Extra: aparece Peter Dinklage (Tyrion Lannister).

Esta obra maestra para mí se merece un 10★



Advertencia:  Mis sentimientos están completamente involucrados en esta reseña.

Cuando lanzaron el trailer de Wonder (Stephen Chbosky, 2017) me llené de expectativas... y altas. Las razones:

1) El reparto
Julia Roberts es una actriz que respeto mucho porque la he visto encarnar un montón de personajes y siempre está a la altura; Owen Wilson me divierte siempre y sus interpretaciones en las películas de Wes Anderson me hicieron admirarle; Jacob Tremblay es una promesa grande. Desde que lo vi en The Room dije que iba a seguir su carrera porque para mí se hará un buen lugar en la pantalla grande. 

2)  La historia
Para nadie es un secreto que me encantan los dramas y siento mucha afición por los dramas familiares. Y cuando los protagonistas son niños, ni les explico. Yo creo que los directores nunca se equivocan cuando tratan de denunciar realidades a través de las experiencias y comportamientos infantiles.

Y finalmente, tras mucho tiempo de espera, la vimos. La película llenó mis expectativas, era exactamente lo que estaba esperando que fuera. 

Wonder es una película linda por donde se le mire. Tiene sus momentos de mucho drama, sí (en los que lloré, claro está), pero en líneas generales es fresca y divertida, con un mensaje para atesorar por siempre.

Me gustó mucho el uso del recurso -ya más o menos común- del rewind para explicar la historia de los personajes principales manteniendo el hilo de los acontecimientos. Poder ver un poco de la vida de cada uno para entender por qué son quienes son en el film le da una sutileza magnífica a la historia. 

Aparte, Noah Jupe, quien encarna a Jack Will, el mejor amigo de Auggie (Tremblay) es, por mucho, la personificación de la ternura y la amabilidad en esta cinta. 







Sobre el argumento, vemos el retrato de una familia que se avoca a la crianza de un niño con diferencias faciales, al proceso de su inserción en una escuela regular y cómo al cambiar su vida, cambia también la de todos aquellos que le rodean. Auggie solo quiere ser tratado y visto como un niño ordinario, que nadie tenga que detenerse a reparar en su aspecto ni mucho menos a pensar si lo que tiene es "contagioso". Mientras tanto, su hermana mayor es una adolescente que entiende que la prioridad en la familia es su hermano pero que, no obstante, no puede evitar sentirse sola y desplazada, cosa que no le impide apoyarlo y cuidarlo.

En el desarrollo de la película vemos cómo la amistad puede ayudar a sobrellevar cualquier situación, cómo el amor familiar permite soportarlo todo (y si bien se ve mucho en el papel de Roberts como la madre, para mí se ve mejor reflejado en el papel de la hermana -interpretado por Izabela Vidovic-), cómo las necesidades y carencias de las personas les pueden hacer actuar indebidamente y lastimarse a sí mismos, y cómo la amabilidad puede ser el mayor de los atributos. 

No encuentro 1 buena razón para no recomendar Wonder. Es una cinta para ver en familia y reforzar lazos a través de la ternura y el amor. Y, además, para tener muy presente que lo mejor que podemos hacer es ser amables con todos, porque todos están librando una batalla; no sabemos cuál ni de qué intensidad, pero nuestro mejor aporte es escoger ser amables.

8,7★


Vi The Post (Steven Spielberg, 2017) esperando ver algo similar a Spotlight (2015), pero no ocurrió. El drama del reconocido director de E.T., The Empire of Sun, Shindler's List, etc., no se destaca en mostrar el lado profundo y minucioso de los Papeles del Pentágono, relacionados a la implicación del gobierno de Estados Unidos durante la Guerra de Vietnam, esa que supuso la derrota bélica para los "policías del mundo", esa que costó la vida de miles de jóvenes militares por solo no aceptar algo que estuvo perdido siempre.

Lo que sí se destaca  en The Post es la lucha por la libertad de prensa, las implicaciones de los intereses particulares de aquellos que ostentan el poder y pretenden controlar y administrar la verdad a complacencia. Por supuesto, la historia de Katherine Graham (Meryl Streep) me gustó mucho. Fue la primera directora mujer de un diario estadounidense, habiendo heredado la compañía de su padre y habiendo tenido que ponerse al frente tras el fallecimiento de su esposo, muchos apostaron a que no podría llevar el negocio familiar, a que no tenía las competencias necesarias, pero demostró lo contrario y en el transcurso de la película vemos cómo empieza a confiar en sí misma y a tomar decisiones que llevan a The Washington Post a ser uno de los diarios más importantes de Estados Unidos.

Es interesante ver cómo la administración de Nixon fue abiertamente contra los diarios, la lucha entre periodistas y gobierno, o, dicho de otro modo, entre la verdad y la farsa.

Aparte del argumento, que cautiva y atrapa, están, por supuesto, Meryl Streep y Tom Hanks (interpretando a Ben Bradlee, editor del diario). Las actuaciones de estos no dejan de ser sublimes y le suman puntos a cualquier película. Lo que sí me pasó es que no reconocía a Meryl. Los años se le están marcando cada vez más, además me pareció que tenía un maquillaje pesado y hasta su voz me resultaba inusual. Pero esto es una apreciación muy personal. Por otra parte, me pareció que Hanks es el gran protagonista de la cinta.

Spielberg sigue demostrando su creatividad y me gusta por mucho la línea que ha venido siguiendo con Bridge of Spies (2015), Flags of Our Fathers y Letters from Iwo Jima (2006), esa que destaca la lucha de algunas personas por mantener el honor y que prevalezcan los valores contrastado con aquellos que, egoístas, no temen en halar de la cuerda de la deshonra y el sinrazón, para alcanzar sus propósitos y deseos de más poder o más control. 

Definitivamente merece la nominación que tiene a Mejor Película en los Óscar. Pero dado que me faltan 5 por ver de la categoría, ni de cerca me atrevo a decir que es mi favorita. Lo que sí puedo es recomendarla ciegamente.

7,8★
Un burka por amor me parece un libro mal escrito e innecesariamente largo. Ahonda en detalles superfluos, obviando las explicaciones cuando realmente sí serían necesarias.

Para contextualizar: la protagonista de la historia es María, una mujer española que vivía en Londres (una persona irreverente, que disfruta de tomar decisiones sin consultar a nadie y que lejos está de poderse considerar familiar). Se enamora de un musulmán afgano, con quien termina contrayendo matrimonio. La historia se desarrolla principalmente en Afganistán, donde María termina atrapada por acompañar a Nasrad a su pueblo natal en pleno régimen talibán y donde se encuentra sin papeles y sin que nadie de su familia lo sepa, por su terquedad de no compartir ni comentar nada a nadie para que no le critiquen.

El título se corresponde correctamente con la historia: María accede a usar un burka por amor. No por amor a la religión ni por amor a su vida... por amor a su marido. Así, simple y obtuso. El libro nos relata todos los sufrimientos y padecimientos a los cuales María se sometió (por ignorancia al principio y por egoísmo después) por estar enamorada de Nasrad. Vejaciones sufridas para demostrar qué.

Pero el amor que nos describe Reyes Monforte es de ese tipo incomprensible, terco y egoista. Porque la entrega en una relación se admira y las cosas que pueden llegar a hacerse por amor igual, pero existen límites. Y cuando estás dispuesta a poner en peligro tu vida y la de tus hijos -que los pobres no tienen edad para decidir- yo, particularmente, no vinculo eso con amor. Es obsesión y egoísmo.

La historia no me atrapó y tampoco la disfruté. Nunca se explica cuándo la española aprende a hablar persa, por ejemplo. Y de esos vacíos está llena la historia. No es un libro que recomendaría. Lejos está de serlo. 

Este libro correspondía al mes de febrero en el reto literario que estoy haciendo en 2018. Quiero leerlos todos, sin falta, por lo que iré leyéndolos conforme los vaya terminando, no voy a esperar precisamente el mes en el que se supone debía leerlos.




Sin temor a equivocarme: una de las mejores películas animadas que he visto en mi vida. Definitivamente en mi top 5.

Además de la perfección de la animación, la música y el colorido que acompañan a Coco, y sumando la increíble carga cultural que le ambienta, un mensaje sin precedentes, que nos acerca e invita a no temer a la muerte, a siempre recordar a quienes amamos aún cuando no estén más y, sobre todo, a vivir cada minuto y priorizar a la familia como el mayor vínculo de amor y entrega.

Una motivación a no abandonar los sueños pero a asegurarse de no pasar por encima de otros para lograr lo que queremos. Nuestra libertad empieza donde termina la libertad del otro.

Simple: MAGNÍFICA.

10★

Para el primer libro del reto literario 2018, correspondiente al mes de enero, escogí El gran Gatsby, de Fitzgerald. No lo tenía en físico pero sí hacía tiempo en mi correo en formato epub. 

Quise tomar este reto principalmente porque necesito acostumbrarme a leer en dispositivos electrónicos. La realidad es que el año pasado, que me mudé a Buenos Aires, solo leí dos libros, que los traje conmigo desde Caracas. La razón: dinero. Los libros acá no son económicos y existen otras prioridades. Con tanto libro gratis en la web y tantas apps disponibles, sabía que tendría que encontrar una que me ayudara a acostumbrarme a leer con mi celular, pese a mi resistencia y a mi amor por el libro físico. 

Así que la encontré. Hallé una aplicación cómoda, organizada y con muchas opciones para aligerar la lectura. Muestra de ello es que este, mi primer libro, lo terminé en 3 días. Pude leer en cada viaje del colectivo, por más corto que fuese, y en cada momento de espera o libre. 

Sobre "El gran Gatsby", considerada la mejor obra de Fitzgerald, publicada en 1925, no tengo nada malo que decir. Es un libro ligero, sencillo y a la vez majestuoso. Ya había visto la película de Baz Luhrmann (2013), protagonizada por Leonardo DiCaprio, Carey Mulligan y Tobey Maguire, y en su momento me había fascinado, pero el libro me encantó aún más. 

Fitzgerald no exagera en las descripciones pero sí inyecta mucho realismo a lo que escribe, mostrando las decadencias de una sociedad movida por el dinero... muchas veces sucio. Y también brindándonos un breve vistazo a la decepción, la compasión, al interés en el amor, a la imposibilidad de recuperar el pasado y a las consecuencias de no poder aceptar el presente. 

Les comparto los pasajes del libro que marqué:

"Era una de esas raras sonrisas capaces de tranquilizarnos para toda la eternidad, que solo encontramos cuatro o cinco veces en la vida"
(Capítulo 3)
"Todo el mundo se cree poseedor de por lo menos una de las virtudes cardinales. La mía es esta: soy una de las pocas personas honradas que he conocido en mi vida"
(Capítulo 3)
"(...) se me ocurrió que no existe diferencia entre los hombres, ni de inteligencia ni de raza, tan profunda como la diferencia entre los enfermos y los sanos"
(Capítulo 7)
"No hay confusión parecida a la confusión de una mente simple"
(Capítulo 7)
"Así seguimos el viaje hacia la muerte a través del atardecer, que empezaba a refrescar"
(Capítulo 7)
Hace ya unos dos años vengo viendo retos de lectura para el año, que básicamente plantean, de forma divertida y categórica, leer un libro por mes. El año pasado lo intenté, pero entre tanto cambio y adaptación no pude hacerlo. 

Este año una buena amiga mía me etiquetó en este reto y decidí que esta vez sí lo haría. Les comparto el reto y la lista de los libros que planeo leer (todos ya en la biblioteca de mi teléfono).


  1. El gran Gatsby, de Scott Fitzgerald 
  2. Un burka por amor, de Reyes Monforte 
  3. Los miserables, de Víctor Hugo
  4. El nombre del viento, de Patrick Rothfuss  
  5. Las mil y una noches
  6. La naranja mecánica, de Anthony Burgess 
  7. Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Carroll 
  8. La Iliada, de Homero 
  9. Una noche de verano, de William Shakespeare 
  10. Casas muertas, de Miguel Otero Silva 
  11. Sputnik, mi amor, de Haruki Murakami 
  12. La vuelta al mundo en 80 días, de Julio Verne

Si alguien se anima, no dude en compartir su lista en los comentarios.

¡Feliz 2018!

Detroit (2017)
Una película que te indignará profundamente. 

En julio de 1967 Detroit fue escenario de uno de los mayores disturbios raciales de los Estados Unidos, consecuencia de una redada policial que terminó apresando a más de 80 personas negras que celebraban, en una fiesta clandestina, el regreso de dos veteranos de Vietnam. 

La escena enardeció a los habitantes de la calle 12 y desde esa noche iniciaron los disturbios que dejarían 43 muertos, miles de heridos y millones de dólares en daños a casas y negocios. 

El film centra su argumento en los acontecimientos que sucedieron en el motel Algiers, desde donde alguien disparó una pistola de fogueo, llenando la escena de policías estatales y guardias nacionales que convirtieron el lugar en un campo de torturas.

John Boyega encarna a un vigilante privado que está presente en toda la escena y que, a su manera, trata de evitar que los policías abusen de su poder, pero que queda lejos de lograr el cometido. 

La indignación y la rabia están siempre presentes, pero Kathryn Bigelow también deja ver los innecesarios saqueos y daños a la propiedad privada en los que incurren los pobladores de Detroit a causa del enfurecimiento. Un film para recordar los errores que no pueden seguir repitiéndose, pero que, tristemente, no dejamos de ver (y los asesinatos de jóvenes negros en Ferguson y Misuri no me dejarán mentir). 7,8★ 

El fútbol o yo (2017)
Una producción argentina con actuaciones y situaciones más argentinas aún. 

Viviendo en Buenos Aires puedo dar fe de la pasión que sienten los argentinos por el fútbol. Y es que es cierto que discuten por horas sobre quién es mejor jugador, quién marcó el mejor gol y qué liga es más completa. 

Pero Pedro (Adrián Suar) lleva la pasión a un extremo inimaginable y el amor por el deporte empieza a robarle la vida. Un divertidísimo paseo que muestra cómo controlar dicha pasión  y equilibrarla con la realidad misma. 6,5★

Kingsman: The Golden Circle (2017)
Colin Firth, Mark Strong, Julianne Moore, Jeff Bridges, Pedro Pascal, Halle Berry, Channing Tatum y Emily Watson. Sí, todos están en la misma película. 

Mas el reparto no es mi cosa favorita de Kingsman, como sí lo son la cámara y la edición. Ese efecto que tiene la cámara, de seguir los movimientos en un estilo de slow motion animado en 3D -la verdad no sé cómo llamarlo- me parecen increíbles y qué bueno que los repitieron. 

La historia no supera a la primera pero es entretenida y presentando tanto actorazo, pues se hace muy llevadera. Lástima que me quitaron a uno de mis personajes favoritos, pero sigue siendo una excelente cinta de espionaje y comedia. 7,3 ★

American Made (2017)
Barry Seal fue, en orden cronológico, mercenario de la CIA, narcotraficante (para los hermanos Ochoa y el cartel de Medellín) e informante de la DEA. ¿Hay manera de que una película sobre él no sea interesante? 

La biografía, diriga por Doug Liman, tiene mucha acción, comedia y realidad. ¿Lo mejor del film? Ver cómo alguien puede quedarse sin "espacio" para guardar el dinero. 7,4★

American Assassin (2017)
Otra película de acción, aunque con una historia más innovadora que de costumbre. Está bueno verla, porque la acción es buena, nada exagerado y está Michael Keaton. 6,5★

Mudbound (2017)
A mí esta película me recordó a 12 Years a Slave (2013) y Fences (2016) al mismo tiempo. Una historia sobre discirminación racial -alto nivel-, en el marco de la SGM. Pero también una historia sobre lucha, redención, injusticia y aguante, mucho aguante. 

Lo que más me movió del film fue el guión (que es lo que más me recuerda a Fences), pero también me encantó el recurso de las múltiples narraciones. No es nada sencillo contar una misma historia, desde distintas perspectivas, respetando el hilo del tiempo. 

También la amistad, la relación que nace por aquellos que comparten frustraciones y penas, mayores a cualquier diferencia superficial. De 12 Years a Slave esa alteración por el maltrato humano, la repugnancia del racismo en su máxima expresión. 

El reparto es una maravilla: Una de mis favoritas, Carey Mulligan, junto a Jason Clarke, Jason Mitchell (Straight Outta Compton), Jonathan Banks y más (más en serio).

De las 3 del fin de semana, mi favorita... lejos. 8,5★ 

El cine está cundido de películas antibélicas y aunque no todas son obras de arte, en esencia repite el mismo mensaje que, lastimosamente, sigue siendo ignorado.

Vimos Johnny got his gun (Dalton Trumbo, 1971), un drama bastante desesperante que te hace vivir la agonía de un hombre que quedó reducido a nada tras la guerra. Para mí un thriller que no necesita ni sustos ni sangre.

El film no solo nos muestra las consecuencias de la guerra, sino también la frivolidad con la que el ejército pretendió "lograr avances médicos" para hacer a los soldados más resistentes y reusables.

Además, la película está cargada de mensajes sobre la importancia de la dignidad humana, la eutanasia y la manipulación por medio de la fe.

Son 111 minutos de angustia pura que te hacen sentir lástima, incomprensión, rabia y desesperanza. Y cuando por fin hay un destello de esperanza -tal como en la vida a veces- es tan fugaz que no lo disfrutas, regresas de un solo zarpazo a la agonía que no tiene fecha de caducidad.

Esta película es una obra maestra que finalmente me deja entender por qué Dalton Trumbo fue perseguido por el macartismo y por qué toda su carrera fue tan escandalosa.

La cinta está en una parte en blanco y negro y en otra a color. Y la intencionalidad de tales usos es divina. En resumen: a la guerra va gente normal, común, corriente, pero pocas veces estamos preparados para lo que regresan siendo.

Bonus: La canción One, de Metallica, está basada en la novela de Trumbo. El video está hecho con escenas de la película.

Bonus 2: En 2015 se estrenó Trumbo (Jay Roach), una biografía del director que contó con la magnífica interpretación de Bryan Cranston. Para entonces escribí algo muy breve aquí.

Bonus 3: Donald Sutherland.
Pataclaun fue una comedia peruana que se transmitió entre 1997 y 1999 y que llegó a nosotros el año pasado de la manera más inesperada posible.

La historia es sencilla: Machín y Wendy son esposos y retratan una relación exageradamente machista, donde él la ve a ella como la responsable de todo lo que tiene que ver con la casa (limpiar, cocinar, lavar, cuidar, etc.) y ella cumple con sus encomiendas. Pero en la casa también habitan 3 fantasmas. Gonzalete (un cura bastante sádico), Keka (una mujer con delirios de famosa) y Tony (quien se cree más guapo de lo que va a llegar a ser en su vida). Estos 3 aunque a veces también abusan de Wendy, de vez en cuando la invitan a que no permita que Machín la trate tan mal; y muchas veces, al final de los capítulos, es Machín solo quien reacciona y reflexiona en el valor que tiene Wendy para él. Adicional, todos son clowns, ya que Pataclaun es, antes que nada, una asociación cultural, creada en 1990.


Entendemos que fue una serie que trataba de concienciar al Perú y a su sociedad machista, a través de la comedia. A Gianny Rodríguez y a mí nos resulta gloriosa. La serie nos mata de risa y le hemos tomado un cariño tal a los personajes, que hemos agregado a nuestro arsenal de la vida diaria muchas expresiones y gestos de ellos.

Ayer vimos ¡Asu Mare! (2013, Ricardo Maldonado), una adaptación del monólogo cómico homónimo de Carlos Alcántara (Machín), y básicamente cuenta su vida desde la infancia hasta la fama, siempre contando con la presencia, apoyo y rigurosidad de su madre.

La película nos aniquiló. No es una gran producción, no es la mejor historia, no tiene nada que la haga increíble, pero para todo el que ha visto Pataclaun, la película es una perla. Cuenta con breves apariciones del elenco de la serie, y, además, acercarse tanto a la historia del protagonista supone un golpe sentimental que no me esperaba. Nos reímos muchísimo, pero también lloré, en una mezcla de sentimiento y nostalgia.

Como dato curioso, ¡Asu Mare! rompió varios récords en el Perú durante su estreno, y mantiene el de la película más vista en la historia del país. En 2015 salió ¡Asu Mare! 2, y tuvo el mismo éxito que la primera, pasando a ser la 3era película más vista en Perú.

Aunque las criticas son variadas, y en su mayoría apelan a la floja producción, creo que ignoran lo que vieron los peruanos (que vimos nosotros): la empatía y el cariño que se siente por la serie y por los personajes, aún 14 años después.

Los invito a que vean Pataclaun, al menos un capítulo. Están completos en Youtube. Eso sí, solo si son capaces de reírse de situaciones que normalmente nos molestan o indignan, porque eso hace la serie, usa la comedia para denunciar situaciones reales mostrándolas tal cual en la pantalla (machismo, política, religión, excesos de poder, falta de atención a menores, burlas por edad, peso, género, narcisismo, etc.)
IMDB me parece una base de datos cinematográfica confiable, sí, pero a veces te recuerda de maneras poco sutiles que los votantes pueden estar locos. Aquí va mi ejemplo:

Vimos American Honey (Andrea Arnold, 2016), una bazofia de película que dura casi 3 horas y que no tiene absolutamente nada rescatable. Lo sentí mucho por Shia LaBeouf, pero a todo buen actor parece que le toca a veces. Puntuación en IMDB: 7. ¿Por qué? Porque algunos votantes están locos.

Ejemplo para contrastar: Man Down (Dito Montiel, 2015). Una película que sigue esta línea que se ha puesto muy de moda que muestra los efectos reales que tiene la guerra en los soldados (American Sniper, 2014; Billy Lynn's Long Halftime Walk, 2016). Y sé que siempre hay un problema con estas películas: el patriotismo norteamericano que nos pretende vender. Pero creo que están empezando a dejar eso a un lado y a mostrar realmente el problema.


Shia LaBeouf es quien la protagoniza (sí, dos películas totalmente opuestas que, según yo, tienen las puntuaciones invertidas), y nos presenta una actuación sufrida y demasiado carnal. La película es un poquito lenta al principio, pero las 4 líneas de tiempo que presentan empiezan a hacerla muy interesante. El ir y venir en algún momento me hizo perderme, y en muchas partes te obligan a adivinar las situaciones, lo que significa que supieron utilizar el recurso.

La dirección en esta cinta es digna de elogio. La historia, ya para el final, está llena de giros inesperados y sorpresas anunciadas que les aseguro no se verán venir sino hasta que se las revelan. El plot twist me hizo recordar Gone Girl, porque me arrolló por completo. Su puntuación en IMDB: un 5.8 en mi opinión muy infravalorado.

Si siempre nos guiáramos por IMDB, creo que ni siquiera haría reseñas para mi blog.

¿Mis puntuaciones? A American Honey cuando mucho la llevo a 5★. Man Down, 8★.

Ver mucho cine te ayuda a desarrollar un poquito de instinto. A veces viene bien poner ese instinto primero que las puntuaciones de IMDB.