Love Actually: Jamie y Aurelia

Love Actually ―o Realmente Amor, como se le conoció en Hispanoamérica―, es una comedia romántica que además de dejar al espectador totalmente enamorado, o al menos con la certeza de que el amor ciertamente existe, es un compendio de historias que giran en torno a las distintas formas de amar y, más importante aún, de expresarlo.

Contar cada una de las historias que se desarrollan en la película es una idea atractiva que incita al proceso creativo y que pondría a prueba la memoria de más de uno. Sin embargo, esta sinopsis es sobre la historia de Jamie (Colin Firth). 

Jamie es un escritor que vive con su novia en algún departamento de la ciudad. Una mañana va a la boda de un amigo (que termina siendo protagonista de una de las tantas historias que encierra la película), pero su novia decide no acompañarlo por una gripe que la mantiene indispuesta. Al volver del matrimonio, Jamie se encuentra con su hermano, con quien aparentemente no mantiene una buena relación, dentro de su departamento. Tras una incómoda y breve conversación, la novia de Jamie rompe el silencio al gritarle a su cuñado, desde alguna habitación del departamento, ignorante de la escena que se desarrollaba simultáneamente en la sala, que se apresure en volver, pues quiere tener sexo con él antes de que Jamie vuelva. 



La reacción inmediata de nuestro protagonista es desconocida. Cuando volvemos a su historia, se ha ido al sur de Francia, donde alquila una cabaña y contrata a una muchacha de servicio. El problema es que Aurelia (la empleada) es portuguesa y no domina ni el inglés ni el francés, por lo que no pueden comunicarse a través del diálogo. Sin embargo, a pesar del obstáculo que pueda significar la limitación del habla, Jamie empieza a acercarse a ella, inocentemente. El escritor intenta terminar un libro, y una tarde se encuentra redactando en una máquina de escribir, a pocos metros de un lago. Aurelia le lleva alguna bebida caliente y en el viaje que hizo la taza de las manos de la mujer hasta el escritorio, las páginas que contenían la historia del escritor salen volando, con el lago como único destino. La mujer se lanza sin pensarlo al agua, intentando rescatar algunas páginas y Jamie, para no parecer luego el "poco hombre" se adentra al frío lago. 



En la próxima escena vemos a Jamie y a Aurelia en una habitación, secándose e intentando, en lo sumo posible, tener una conversación que les permita conocer algo del otro, movidos por el evidente interés que sienten mutuamente. Palabras en inglés salen de la boca del escritor, otras en portugués de la boca de la empleada. Finalmente, luego de algunas señales que indican que en la tarde él debe llevarla al lugar donde ella reside, Jamie dice "es mi parte favorita del día, llevarte", y Aurelia dice "es la parte más triste de mi día, dejarte". Un diálogo que bien nos hace querer que aparezca un traductor en medio de la escena y les explique lo que dice el otro. 

El tiempo de retiro de Jamie termina, volverá a Inglaterra. Lleva a Aurelia hasta una estación de autobuses... el nada esperado momento de la despedida, aunado a la incómoda situación de no poder decir nada, o al menos nada que el otro pudiese comprender. Aurelia se aventura y besa a Jamie. Se aparta y empieza a caminar. Uno naturalmente espera que, como se supone que pasa en las películas, él corra detrás de ella... pero quedamos en la espera. Nuestro protagonista regresa a Inglaterra donde no puede dejar de recordarla. Finalmente empieza a hacer un curso para aprender a hablar portugués y nos da la sorpresa de que el día de navidad toma un vuelo a Portugal, en busca de Aurelia.

Llegue al país extranjero, sigue la dirección que tenía de Aurelia y se encuentra con sus padre, quien lo lleva hasta el restaurante donde trabaja su hija. Pero todo el pueblo se entera de que un extranjero vino por ella y empiezan a seguirlos, sin saber de qué se trataba todo. Al llegar al restaurante, tras un discurso pronunciado en un portugués claramente mal hablado, Jamie le ofrece matrimonio... y ella acepta. 

La historia que envuelve a Jaime y Aurelia nos demuestra que el amor no es cosa de idiomas o de posiciones, que ciertamente es un sentimiento que no entiende de fronteras ni limitaciones y que no siempre escoge los mejores escenarios para pronunciarse. Más importante aún, que cuando finalmente se pronuncia no es viable fingir que no lo vemos ni lo sentimos.

El aeropuerto es el escenario final donde convergen todos los protagonistas de esta película, dando cierre a todas las historias que envuelve. Nuestros protagonistas regresan juntos, donde son recibidos por los amigos de él (la pareja que se casó el día en el que Jamie descubrió la infidelidad de su novia). Bajo unas cuantas calurosas bienvenidas, Love Actually nos muestra las diferentes facetas, circunstancias y escenarios en los que se desarrolla el amor.