5 nov. 2015

Venezuela: Alcabalas policiales

Si vas en tu automóvil, una patrulla policial está detrás de ti y te pide que te detengas, lo indicado es detenerte. O si ves una alcabala, lo apropiado es bajar la velocidad, bajar tus ventanillas y contribuir con las indicaciones de los agentes. ¿Pero qué pasa cuando te detienen en una alcabala o una patrulla te pide que te estaciones en Venezuela?

Cuando un policía le pide a un ciudadano que se detenga, puede tener múltiples razones para hacerlo. Pero las razones, bajo ningún concepto, deben relacionarse con extorsión ni intimidación. Tampoco debería ser factible que se trate de montajes perpetrados por delincuentes haciéndose pasar por agentes de seguridad. Pero en algunas ocasiones la realidad se parece mucho a esto último.

En Venezuela ha pasado que delincuentes disfrazados montan alcabalas falsas y roban, secuestran o matan a los conductores. Incluso puede darse que funcionarios de la policía participen en estos hechos.[i]

Sin embargo, aunque se entiende el temor que pueda generar una alcabala por los casos de secuestro, robo y asesinato que se han dado en algunas ocasiones, lo ideal no es satanizar las alcabalas policiales, ya que en un país con altos índices de violencia, delincuencia e inseguridad, como Venezuela, estas pretenden brindar seguridad a los ciudadanos.

Regulación de alcabalas
El 22 de mayo de 2006, el Ministerio de Interior y Justicia publicó un instrumento legal sobre las alcabalas en el país, en el que se resuelve, entre otras cosas:
  • Toda alcabala que desee establecerse en el país debe ser previamente notificado al Ministerio
  • La alcabala debe contar con conos y unidades de patrullaje motorizados, rotulados con su respectivo logotipo, identificados con sus números de matrícula y luces de prevención operativas
  • Deben disponer, a una distancia de 50 metros, de un cartel móvil con el logotipo del órgano que está llevando a cabo el operativo
  • Los agentes deben portar su uniforme, cascos numerados, insignias, numeración y credenciales, además de usar chalecos iridiscentes.

¿Qué pasa y qué no?
El director de la Policía de Miranda y secretario de Seguridad Ciudadana del Estado Miranda, Elisio Guzmán, destaca que en el asunto de las alcabalas falsas «lo importante es que se estableció la Gaceta Oficial donde se obliga a que las alcabalas tengan una estructura que pudiera ser reconocida por el ciudadano, para que, al este acercarse, no tuviese el temor de que la alcabala pudiese ser de delincuentes. Al instalar esa alcabala, con esas condiciones, el ciudadano podría llegar a ella con confianza. Además, sirven como punto de apoyo para el ciudadano que pudiera venir de otro lugar, huyendo de la delincuencia. Se supone que la alcabala es un lugar seguro».

El Comisario Guzmán también resalta la que para él fue una excelente iniciativa por parte del entonces ministro Jessy Chacón, ya que «llevaba muy buenas intenciones, el problema es que no había patrullas suficientes, no había la gente, ni fiscales ni defensores públicos, además los ciudadanos no querían participar. Al final, quedamos con las mismas alcabalas: tres policías con un cono y una patrulla. Y cuando estos operativos son realizados por individuos que no tienen un criterio claro, que no tienen el espíritu de servicio, simplemente lo que busca es lucrarse». Los agentes de seguridad deben entender que de ellos depende la seguridad de los venezolanos y que su imagen debe ser, para el ciudadano, un equivalente a respeto y confianza. Su labor es de suma importancia y valía para la sociedad civil. Regirse por lo establecido debe ser su objetivo principal, con el firme propósito de proteger y resguardar a venezolanos y venezolanas.

Si las alcabalas se rigieran, en todos los casos, por lo referido en la Gaceta Oficial, este sistema de seguridad sería muy efectivo, ya que al cumplir con los requerimientos legales, no representarían riesgo alguno para la ciudadanía. Además, cumpliría de forma óptima con sus objetivos de capturar delincuentes que estén tratando de huir o que estén siendo buscados y proteger a la ciudadanía de secuestros o delincuencia. Por ello se hace necesario que los policías y otros agentes de seguridad cumplan con lo establecido en la Gaceta, para acabar con los temores que giran en torno a las alcabalas.

Ahora, acabar con el temor de las alcabalas falsas en Venezuela no sería tema sencillo. Pero tampoco complejo, si se cumple con lo establecido. El Director de Polimiranda explica que «si una persona no se detiene en una alcabala oficial, por miedo a que sea falsa o porque está tratando de escapar de ella, adelante le debería salir un obstáculo, porque —y este es otro de los problemas de las alcabalas en Venezuela, que están las personas para detener a los conductores, pero luego dejan la vía libre— se debería tener un vehículo allí, que si alguien pretende escapar, saldría para detener su marcha. Ahora, esto no está contemplado en la Gaceta». Pese a que lo anterior no forma parte de algún artículo, funcionaría como estrategia clave para interceptar a un delincuente si trata de huir.

En el caso de las personas que pretendan darse a la fuga al pasar por una alcabala, es de suma importancia que los cuerpos de seguridad que monten tales operativos tengan estrategias claras. Si una persona escapa por falta de una táctica efectiva, lo ideal no sería iniciar una persecución policía. Hay pasos que los agentes deben seguir. Lo primero sería comunicarse con los otros puntos de control establecidos en la ciudad, para que, si el automóvil que escapó pasa por allí, sea detenido. Los funcionarios pueden seguir al sospechoso para mantener contacto visual y saber hacia dónde se dirige, con el fin de ir informando a otros compañeros que podrían estar intentando generar embotellamientos o colocar obstáculos que obliguen al conductor a detenerse. Los policías deben evitar abrir fuego contra un automóvil en movimiento para evitar daños materiales o pérdidas humanas.    

Es labor del Ministerio de Interior y Justicia, como coordinador de los órganos de Seguridad Ciudadana, el supervisar el establecimiento de alcabalas. Es este Ministerio quien debe vigilar y hacer seguimiento de estos puestos de control, «a fin de proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades y garantizar la seguridad ciudadana», tal como reza el artículo 1 de la Gaceta Oficial.

Todos queremos sentirnos seguros. Las alcabalas además de un punto de control en las vías, deben ser lugares donde los conductores y conductoras sientan que el trabajo se está haciendo bien. El cumplimiento de lo establecido en la Gaceta Oficial del 2006 acabaría con la práctica de alcabalas falsas y la seguridad en la vía estaría más resguardada.

Por Alexandra Peromo (@amnistia)
Publicado en Amnistía Internacional


[i] * El diario El Universal reseñó que el 23 de febrero de 2006 los 3 hermanos Faddoul Diab (de 12, 13 y 17 años) iban en el vehículo familiar con su chofer. Se encontraron con una supuesta alcabala policial, instalada por unos delincuentes, en Terrazas de Vista Alegre (Caracas) y fueron secuestrados. Las 4 personas fueron encontradas 41 días después, todos asesinados, ya que la familia no pudo pagar la cifra milmillonaria en dólares que pedían los secuestradores. Entre los 14 imputados por el delito se encontraban 3 integrantes activos de la entonces Policía Metropolitana (PM) —ahora Policía Nacional Bolivariana—. El Universal. (04 de abril, 2006). Encuentran muertos a hermanos Faddoul. Disponible en: http://www.eluniversal.com/2006/04/04/suc_ava_04A690277
* El 8 de julio de 2010, Marcos Tassino, Presidente del Club Uruguayo Venezolano, y su esposa Milagros Hance fueron secuestrados por efectivos de la PM, que instalaron una alcabala fantasma en Los Cortijos, ordenada por el escolta personal de la pareja, el distinguido Pedro Emilio Ramírez, activo de la PM. En la alcabala, les pidieron se pararan a la derecha y les solicitaron sus identificaciones. En ese momento, abordaron la camioneta. Fueron cambiados de vehículo más adelante y llevados nuevamente al Club. Allí, golpearon a Tassino y las lesiones ocasionaron que se desprendiera el marcapasos cardíaco que tenía, causándole la muerte al sufrir un infarto. Los secuestradores le pedían el dinero que habrían recaudado en un evento realizado ese día, publicó el diario El Universal. El Universal. (21 de julio, 2010). Cicpc captura homicidas del Presidente del Club Uruguayo. Disponible en: http://www.eluniversal.com/2010/07/21/suc_ava_cicpc-captura-homici_21A4224531
* El 8 de febrero de 2014, El Universal informó que María Lidia Figueira, de 51 años, logró burlar una alcabala falsa instalada por antisociales. Pero dos de los hampones la siguieron en una moto y le dispararon varias veces. Recibió dos impactos en la cabeza y murió metros más adelante. La nota reseña que la alcabala era una especie de "cuadrante de inseguridad", denunciado en varias ocasiones por vecinos y víctimas. El Universal. (8 de febrero, 2014). Matan a mujer porque no se detuvo en falsa alcabala. Disponible en: http://www.eluniversal.com/sucesos/140208/matan-a-mujer-porque-no-se-detuvo-en-falsa-alcabala
* El 14 de julio de este año, el diario Últimas Noticias refirió el secuestro del presidente de la Asociación de Ganaderos de Anzoátegui, Wilfrido Trías, de 58 años. El ganadero iba saliendo de una finca en Anzoátegui con su escolta, quien conducía el vehículo. Fueron detenidos en una alcabala falsa. El chofer fue soltado en la carretera y de Trías no hay información. Últimas Noticias. (14 de julio, 2015). Secuestran al presidente de la Asociación de Ganaderos de Anzoátegui. Disponible en: http://www.ultimasnoticias.com.ve/noticias/actualidad/sucesos/secuestran-al-presidente-de-la-asociacion-de-ganad.aspx#ixzz3hxdWfYRN

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