Wonder: Escoger ser amable


Advertencia:  Mis sentimientos están completamente involucrados en esta reseña.

Cuando lanzaron el trailer de Wonder (Stephen Chbosky, 2017) me llené de expectativas... y altas. Las razones:

1) El reparto
Julia Roberts es una actriz que respeto mucho porque la he visto encarnar un montón de personajes y siempre está a la altura; Owen Wilson me divierte siempre y sus interpretaciones en las películas de Wes Anderson me hicieron admirarle; Jacob Tremblay es una promesa grande. Desde que lo vi en The Room dije que iba a seguir su carrera porque para mí se hará un buen lugar en la pantalla grande. 

2)  La historia
Para nadie es un secreto que me encantan los dramas y siento mucha afición por los dramas familiares. Y cuando los protagonistas son niños, ni les explico. Yo creo que los directores nunca se equivocan cuando tratan de denunciar realidades a través de las experiencias y comportamientos infantiles.

Y finalmente, tras mucho tiempo de espera, la vimos. La película llenó mis expectativas, era exactamente lo que estaba esperando que fuera. 

Wonder es una película linda por donde se le mire. Tiene sus momentos de mucho drama, sí (en los que lloré, claro está), pero en líneas generales es fresca y divertida, con un mensaje para atesorar por siempre.

Me gustó mucho el uso del recurso -ya más o menos común- del rewind para explicar la historia de los personajes principales manteniendo el hilo de los acontecimientos. Poder ver un poco de la vida de cada uno para entender por qué son quienes son en el film le da una sutileza magnífica a la historia. 

Aparte, Noah Jupe, quien encarna a Jack Will, el mejor amigo de Auggie (Tremblay) es, por mucho, la personificación de la ternura y la amabilidad en esta cinta. 







Sobre el argumento, vemos el retrato de una familia que se avoca a la crianza de un niño con diferencias faciales, al proceso de su inserción en una escuela regular y cómo al cambiar su vida, cambia también la de todos aquellos que le rodean. Auggie solo quiere ser tratado y visto como un niño ordinario, que nadie tenga que detenerse a reparar en su aspecto ni mucho menos a pensar si lo que tiene es "contagioso". Mientras tanto, su hermana mayor es una adolescente que entiende que la prioridad en la familia es su hermano pero que, no obstante, no puede evitar sentirse sola y desplazada, cosa que no le impide apoyarlo y cuidarlo.

En el desarrollo de la película vemos cómo la amistad puede ayudar a sobrellevar cualquier situación, cómo el amor familiar permite soportarlo todo (y si bien se ve mucho en el papel de Roberts como la madre, para mí se ve mejor reflejado en el papel de la hermana -interpretado por Izabela Vidovic-), cómo las necesidades y carencias de las personas les pueden hacer actuar indebidamente y lastimarse a sí mismos, y cómo la amabilidad puede ser el mayor de los atributos. 

No encuentro 1 buena razón para no recomendar Wonder. Es una cinta para ver en familia y reforzar lazos a través de la ternura y el amor. Y, además, para tener muy presente que lo mejor que podemos hacer es ser amables con todos, porque todos están librando una batalla; no sabemos cuál ni de qué intensidad, pero nuestro mejor aporte es escoger ser amables.

8,7