8 may. 2015

Romaníes discriminados en Europa: la crisis de una minoría


«Mi hermana estaba en el balcón que da al parque cuando empezó a gritar: “¡Corred, volved a casa, ya están aquí otra vez!”. Agarramos a los niños y echamos a correr. No entendían nada, lloraban y preguntaban qué pasaba», dijo Martina, una residente de la ciudad de České Budějovice, en el sur de La República Checa. La primera manifestación en la ciudad ocurrió el 29 de junio, cuando más de un millar de miembros de grupos de extrema derecha marcharon hasta el barrio de Máj, coreando insultos contra los romaníes residentes. Los insultos que gritaban eran «cerdos negros» y «¡a por ellos!», mientras arrojaban granadas aturdidoras y botellas de cristal contra sus casas. «Fue horrible. Teníamos mucho miedo […] Mirábamos por las ventanas y nos estaban gritando, llamándonos ‘cerdos negros’ y amenazando con matarnos”, dijo Michal, residente romaní de 27 años. «Pensé: a lo mejor esto es lo que pasaba en la época de Hitler.» Tras la marcha de junio, la policía tomó algunas medidas de protección para las comunidades romaníes afectadas, pero el gobierno central ha actuado con lentitud a la hora de condenar de manera inequívoca las marchas racistas que también tienen lugar en otras partes de La República Checa. Aunque las protestas cesaron en octubre, los residentes aún tienen miedo de que pueda haber, en cualquier momento, nuevas manifestaciones.[1]

El pueblo romaní es de origen indio, desde donde emigraron hace unos mil años, hacia Occidente. La razón exacta del éxodo es desconocida, sin embargo muchas teorías han sido construidas con el pasar de los años. «Una de las leyendas que relata la partida de los Gitanos desde la India, se sitúa hacia el año 400. Según la misma, Bahram Gur, Rey de Persia, pidió al entonces Rey del Norte de la India que le enviara diez mil músicos y sus mujeres para unas fiestas. Encantado e impresionado por el talento de los músicos, Bahram Gur les pidió que se quedaran para siempre en su reino y les regaló varias hectáreas de tierra, provisiones de grano y ganado. Los músicos, que no tenían experiencia como granjeros, se quedaron muy pronto sin grano ni ganado y con las tierras sin rendimiento. El rey no soportó tal desdicha y, enfurecido, expulsó de su país a los diez mil músicos gitanos».[2] Desde entonces, el éxodo ha continuado para la comunidad romaní.

Romaníes hoy
La discriminación hacia los roma sigue, en pleno siglo XXI. Por ejemplo, en 2010, una disposición del Gobierno francés indicaba el desmantelamiento de casi 300 campamentos gitanos en suelo galo. Los romaníes debían ser expulsados y enviados a Rumanía y Bulgaria. Es necesario recordar que los gitanos, dispersos por el mundo, son un pueblo —como los kurdos y, en un tiempo, los judíos— que carece de un territorio propio y de instituciones políticas y sociales[3]. En agosto de 2010, Amnistía Internacional pidió a las autoridades de Belgrado (Serbia) que detuvieran los planes de destruir un asentamiento informal romaní, en el que se encontraban 70 familias, muchas de las cuales se refugiaron ahí tras ser desalojadas forzosamente de otros lugares[4]. En 2009 AI publicó el documento «El “Plan Nómadas” de Italia viola el derecho a la vivienda de la comunidad romaní en Roma». En 2010 instó al gobierno italiano a que revisara tal plan, ya que las medidas contemplaban la destrucción de más de 100 asentamientos romaníes en la capital, calculando que unas 6.000 personas serían reubicadas en tan sólo 13 campamentos –nuevos o ampliados– situados a las afueras de la ciudad. El plan podía dejar a más de 1.000 romaníes sin hogar[5]. Más reciente, en 2013, AI denunciaba una situación de vivienda en Roma, y es que fueron creados campamentos de segregación de romaníes a las afueras de la ciudad. Las autoridades municipales de la capital italiana gestionaron un sistema discriminatorio de viviendas subvencionadas que negó a miles de romaníes el acceso a una vivienda adecuada. «El municipio de Roma mantiene a miles de romaníes al margen de la sociedad. Su sistema de viviendas subvencionadas está concebido y se aplica de tal manera que condena a miles de romaníes, por motivos meramente étnicos, a vivir en alojamientos segregados que no cumplen con los requisitos de habitabilidad, en campamentos erigidos lejos de los servicios y de los barrios residenciales», afirmó para entonces John Dalhuisen, director del Programa Regional para Europa y Asia Central de Amnistía Internacional[6]. Tras haber sido objeto de desalojos forzosos, los romaníes fueron instalados en contenedores prefabricados o autocaravanas situados en campamentos cercados, segregados y superpoblados, limitando sus posibilidades de integrarse a la comunidad y encontrar empleo estable.

Según la Unión Europea, el pueblo gitano es la mayor minoría étnica de Europa, con un estimado de 10 a 12 millones en todo el continente. De estos, 6 millones viven en la UE, siendo la mayoría ciudadanos de la Unión. A pesar de que la discriminación está prohibida en la Unión Europea, muchos gitanos son víctimas de prejuicios y exclusión social.[7] El hecho de que hayan sido eliminadas las fronteras internas en la UE ha conllevado a algunos países a adoptar medidas más duras que frenan el flujo migratorio. Pero quizá se pase por alto que la población perteneciente a otras etnias no está únicamente formado por personas desempleadas. En su mayoría, son ciudadanos europeos y comunitarios de pleno derecho, aunque pertenecen a minorías étnicas o culturales. Su integración a otro país de la UE no debe significar, en ningún caso, renunciar a su identidad. «En los conflictos de orden público la policía trata frecuentemente como delincuentes a aquellas personas que, por su físico, puedan parecer gitanos. Al mismo tiempo, la condición de gitano resulta un elemento de sospecha para muchos agentes a la hora de realizar sus investigaciones.»[8]

Los prejuicios que giran en torno a la comunidad gitana son discriminantes. Es la persistencia de una imagen social negativa uno de los principales problemas con los que se enfrentan los romaníes. «La percepción que hoy en día se tiene de las personas gitanas no se corresponde con la realidad. Si preguntamos a alguien al azar, posiblemente las imágenes que le vengan a la mente sean la del gitano artista o la del gitano chabolista o marginal; estas dos figuras solo representan el 20-35% del total de la comunidad, con lo que podríamos decir que la mayoría de la población gitana no se enmarca dentro del estereotipo común, sino que es tan diversa como miembros tiene.»[9] Esta imagen de los gitanos puede ser promovida por medios sociales, comunicaciones y relaciones indirectas más que por trato directo con gitanos.

Recientemente, Amnistía Internacional lanzó la campaña «Aprender la lección», debido a que niñas y niños romaníes que viven en La República Checa no reciben la educación a la que tienen derecho. En la campaña lanzada en abril, AI indica que ellos «son enviados a escuelas para niños con "discapacidad mental leve". Son ubicados en clases y escuelas segregadas. Y los profesores y el resto del alumnado los tratan mal porque son romaníes. Esta discriminación no tiene cabida en la Europa del siglo XXI. Limita las perspectivas laborales de los niños y niñas romaníes y les impide desarrollar su pleno potencial. En última instancia, estos niños y niñas no podrán labrarse un futuro mejor, ni para ellos, ni para sus familias y comunidades, ni para la sociedad checa». «Sólo quería asegurarme de que mis hijos podían ir a la escuela. Quería matricularlos en una escuela general cercana, pero no me dejaron», dijo Elena a AI, madre de niños romaníes. Una cifra alarmante es que el 32% de los niños y niñas que estudian en programas especiales para alumnado con discapacidad mental leve en La República Checa son romaníes. Hay colegios que se niegan a recibir alumnos romaníes, porque no desean ser «colegios romaníes». Incluso, padres no romaníes sacan a sus hijos de las escuelas que sí aceptan a niños y niños romaníes, reduciendo así las opciones de los romaníes a estudiar en escuelas en las que la mayoría del alumnado es romaní. Solo el 30% de la población romaní de entre 20 y 24 años ha recibido educación secundaria general o de formación profesional, frente al 82 por ciento de la población no romaní. La discriminación en las escuelas normales para con los romaníes es inllevable para muchos. Karel, de 15 años, contó a AI lo siguiente: «a mi hermana la llamaban 'boca negra'. Le decían que no sabía nada, que daba asco»[10].  La ONG ha denunciado también la situación muy similar que viven los niños y niñas romaníes en Eslovaquia[11].

La Fundación Secretariado Gitano (FSG) lanzó la campaña «De mayor quiero ser…», que busca atacar la problemática educacional que circunde a los roma.  El sitio web de la campaña indica que «cada vez son más las chicas y chicos gitanos que estudian Secundaria, pero finalizarla con éxito sigue siendo una asignatura pendiente para la comunidad gitana»[12]. El portal informa que de las chicas y chicos gitanos que comienzan la Educación Secundaria Obligatoria, el 80% abandona antes de finalizar. Para la UE, una de las metas a alcanzar en materia educacional, para el año 2020, es la de mejorar los niveles de educación, para reducir el índice de abandono escolar. Entre los objetivos de la campaña de la FSG está el «llamar la atención de las administraciones públicas y del conjunto de la comunidad educativa para que impulsen políticas y medidas que palien la situación de desventaja de la comunidad gitana».

En busca de la igualdad
Los cambios sociales necesitan cambios de conciencia. El pasado mes de abril, la Comisión Europea abrió procedimientos de infracción contra La República Checa y Eslovaquia por sus políticas de segregación escolar a niños y niñas gitanas. «En este día y esta era, escandaliza que los niños y niñas romaníes de Eslovaquia sean segregados sistemáticamente de los no romaníes y puestos en escuelas especiales. A ningún niño o niña debe negársele nunca la igualdad de acceso a la educación: se trata de un derecho humano fundamental, ha manifestado Iverna McGowan, directora en funciones de la Oficina de Amnistía Internacional ante las Instituciones Europeas».[13] Las acciones futuras corresponden al gobierno eslovaco. Deberán cumplir con el derecho al acceso a la educación sin discriminación.

El pasado 21 de abril el Consejo de Europa publicó un manual para combatir el antigitanismo y la romafobia. Es un manual de educación en derechos humanos para jóvenes, centrado en la lucha por erradicar el antigitanismo. «Espejos - Manual para la lucha contra antigitanismo través de la educación en derechos humanos[14]», diseñado para empoderar a jóvenes de entre 16 y 30 años, para combatir el racismo individual e institucional contra los gitanos. «Espejos» ofrece actividades educativas y dinámicas para docentes, profesionales y organizaciones juveniles.
La lucha por los derechos de los gitanos debe continuar, hasta que sea erradicada la discriminación. Los jóvenes deben tener acceso a la educación, al empleo, a la libre expresión de su cultura. Sus derechos deben ser iguales a los nuestros, en Europa y en cualquier parte del mundo.

Por Alexandra Perdomo (@amnistia)





[1] Amnistía Internacional. (2014). República Checa: “A lo mejor esto es lo que pasaba en la época de Hitler”. 08 de abril de 2014. Disponible en: https://www.amnesty.org/es/articles/news/2014/04/czech-republic-maybe-what-it-was-during-hitler-s-era/

[2] Fundación Secretariado Gitano. En camino desde la india. Disponible en: https://www.gitanos.org/la_comunidad_gitana/en_camino_desde_la_india.html.es

[3] Gil, A. (2010). Gitanos, una etnia milenaria a la que el mundo le interrumpe su marcha. AVN. 01 de septiembre de 2010. Disponible en: http://www.avn.info.ve/contenido/gitanos-una-etnia-milenaria-que-mundo-le-interrumpe-su-marcha

[4] Amnistía Internacional. (2010). Posible desalojo forzoso de familias romaníes serbias. 03 de agosto de 2010. Disponible en: https://www.es.amnesty.org/noticias/noticias/articulo/posible-desalojo-forzoso-de-familias-romanies-serbias/

[5] Amnistía Internacional (2010). Las autoridades deben poner fin a los desalojos forzosos de miembros de la comunidad romaní. 11 de marzo de 2010. Disponible en: https://www.es.amnesty.org/noticias/noticias/articulo/las-autoridades-deben-poner-fin-a-los-desalojos-forzosos-de-miembros-de-la-comunidad-romani/

[6] Amnistía Internacional. (2013). Italia: Campamentos de segregación de romaníes una lacra para la ciudad de Roma. 30 de octubre de 2013. Disponible en: http://www.amnistia.me/profiles/blogs/italia-campamentos-de-segregaci-n-de-roman-es-una-lacra-para-la?context=tag-italia

[7] Comisión Europea. La UE y la población gitana. Disponible en: http://ec.europa.eu/justice/discrimination/roma/index_es.htm

[8] Unión Romaní. El pueblo gitano. Disponible en: http://www.unionromani.org/pueblo_es.htm

[9] Fundación Secretariado Gitano. Los gitanos son... Disponible en: http://www.gitanos.org/conocelos/web/conocelos.php?s=1&p=0

[10] Amnistía Internacional. (s. f.). Aprender la lección. Disponible en: https://www.amnesty.org/es/roma-czech-discrimination/

[11] Amnistía Internacional. (2013). Unfulfilled Promises Failing to end segregation or roma pupils in Slovakia. Disponible en: https://www.amnesty.org/.../eur720012013en.pdf

[12] Fundación Secretariado Gitano. De mayor quiero ser… Disponible en: http://www.gitanos.org/demayorquieroser/

[13] Amnistía Internacional. (2015) La Comisión Europea adopta una postura más firme respecto a los Estados miembros que discriminan a los romaníes. 30 de abril de 2015. Disponible en: https://www.es.amnesty.org/noticias/noticias/articulo/la-comision-europea-adopta-una-postura-mas-firme-respecto-a-los-estados-miembros-que-discriminan-a/

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