La justicia puede tardar, pero llega: Brasil detiene a represor de la dictadura argentina

Ana Rubel tenía dos meses de embarazo cuando fue secuestrada junto a Hugo Castro, su esposo, por miembros del ejército argentino en 1977. Militantes del Frente Argentino de Liberación (FAL), ambos pasaron por algún centro clandestino de detención hasta que Ana fue llevada a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) para dar a luz. Jorge Castro Rubel fue un bebé prematuro, de poco peso. Nació  cianótico, en una oficina del casino de Oficiales. Pasó sus dos primeros días de vida en una incubadora, hasta que fue llevado al Hospital de Niños de la Capital Federal (ex Casa Cuna). La persona encargada de separar a Jorge de su madre fue Roberto Oscar González. Fue criado por un médico del servicio de Endocrinología, quien cumplía una guardia semanal en ex Casa Cuna. Jorge Castro Rubel logró recuperar su identidad el pasado diciembre, cuando se enteró de toda su historia. Tiene 37 años y es sociólogo. Jorge es el nieto recuperado 116 por las Abuelas de Plaza de Mayo.

Roberto Oscar González, subcomisionado de la Policía Federal Argentina, de 64 años, fue detenido el pasado martes, 07 de julio, en Porto Alegre (Brasil), sospechado de haber participado en el asesinato del reconocido periodista Rodolfo Walsh, en 1977. González perteneció al grupo de tareas GT332 de la ESMA. Sus alias eran «Fede» o «Gonzalito». Era prófugo de la justicia argentina desde 2006, y tenía dos pedidos de captura internacionales: uno por el asesinato de Walsh, dictado por el Juzgado Federal N°12, y otro por la apropiación ilegal de Jorge Castro Rubel, a cargo de María Romilda Servini de Cubría, del Juzgado Federal N°1. [1]

El principal testimonio que implica a González en este delito, es el del sobreviviente de tortura, hoy investigador y documentador de Amnistía Internacional Venezuela, Lisandro Raúl Cubas, quien permaneció más de dos años secuestrado por la ESMA y tiene aún dos hermanos desaparecidos. En 2012, Cubas detalló ante el Tribunal Oral Federal 6, por videoconferencia desde Venezuela, sus contactos con mujeres que dieron a luz en la ESMA. Su testimonio fue clave para la identificación del presunto asesino de Walsh.

Al respecto, Cubas dijo: «A Ana la vi en algunas oportunidades en el sótano de la ESMA. Estaba siempre sentada en una mesa, donde la hacían escribir o la interrogaban, acompañada de otras dos prisioneras. El oficial que pude identificar —quien la interrogaba— era un oficial de ejército, no de marina. Iba vestido siempre de uniforme y tenía la identificación con el apellido Fernández. Con ella nunca pude hablar, por la situación en la que nos encontrábamos, pero sí me pude enterar meses después, en conversaciones con otros prisioneros, que había sido muy torturada y que estaba muy lesionada. Transmitía que tenía mucho miedo de perder al bebé o de cómo fuera a nacer esa criatura.»

Cubas recuerda haber hablado varias veces con el Subcomisionado. Cuando es secuestrado, deja a su pareja embarazada. Durante todo el proceso del embarazo, él estuvo retenido en la ESMA. No pudo ver a su hijo/a nacer. Ni siquiera conocía su sexo. En marzo de 1978 el jefe del GT, capitán Acosta, le ordenó a Roberto Oscar González llevar a Cubas a Posadas, una ciudad a 1.600 kilómetros de Buenos Aires. Lisandro recuerda: «Hicimos el viaje por tierra. Antes de llegar, él me amenazó. Me dijo que no me intentara fugar —estábamos en una zona fronteriza—, porque si lo hacía, era mi familia quien lo pagaría (él conocía a mis padres y a mi hermana). Además, si lo hacía no podría conocer a mi hija. En ese viaje González me comentó que fue él quien trasladó al bebé de Ana Rubel y Hugo Castro al hospital ex Casa Cuna de Buenos Aires, cuando había nacido cianótico y no tenían los recursos para atenderle en la ESMA.»

González fue encarcelado en las celdas de la Policía Federal en Porto Alegre. Será trasladado a una prisión general. En cuanto a su captura, Lisandro Raúl Cubas expresa: «Sentí una mezcla extraña de satisfacción y paz, porque durante muchos años él estuvo muy relacionado a mi experiencia dentro de la ESMA, fue uno de los que intervino en  mi secuestro. Luego lo asignaron para llevarme a lo que ellos llamaban “visitas familiares”. Tuve oportunidad de 5 visitas durante esos dos años. Él me llevaba a casa de mis padres. En las primeras dos visitas se quedó todo el tiempo sentado en la sala, acompañándome. En las últimas tres visitas me dejaba y me pasaba a buscar a la noche o al día siguiente. Siempre bajo la advertencia de que no huyera.»

«La justicia tarda, pero llega. Roberto era prófugo de la justicia desde 2006. Se logró su captura gracias al testimonio de tantos sobrevivientes en los juicios y a una actuación diligente de la policía brasilera, más la orden lanzada por el tribunal encargado de su caso. La expectativa la tenemos puesta en que se dé la extradición de manera rápida y oportuna», dijo Cubas. ¿Qué sigue para González? Habrá que esperar que el Supremo Tribunal Federal de Brasil se pronuncie sobre la extradición pedida por la Argentina, para su debido enjuiciamiento.

Por Alexandra Perdomo (@amnistia)




[1] InfoJus Noticias. (08 de julio de 2015). La apropiación por la que está acusado el represor detenido en Brasil. [Recuperado el 13 de julio] Disponible en: http://www.infojusnoticias.gov.ar/nacionales/la-apropiacion-por-la-que-esta-acusado-el-represor-detenido-en-brasil-9086.html